Me gusta vivir y entiendo que eso es algo distinto a limitarse a respirar, pagar facturas y quejarse del paso del tiempo. Creo que compartir esa forma de entender lo que hacemos aquí es una de las grandes cosas que pueden pasarnos. Charlar, pasear sin rumbo por cualquier ciudad, disfrutar de una comida, de una película o del silencio son actividades altamente recomendables. Me encanta que me cuenten historias y que se pasen las horas sin sentir en una cafetería donde nunca suene reguetón. (sí, lo castellanizo). Soy independiente y no tengo prisa, me gusta descubrir pero no precipitarme. Respeto los espacios ajenos porque me gusta que también respeten el mío.