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Poesía Zaragoza

 
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Grupo de amantes de la poesía, aquí podrás hablar de poesía, publicar y compartir tus poemas y conocer gente de Zaragoza aficionados a la poesía. Animate a hablar en verso.

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    17 ene   Zaragoza

    Mi sentir,

    invisible a tus ojos,

    aquieta la queja del alma,

    sonríe a tus ganas de ser feliz.




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    14 ene   Zaragoza

    Todos tus días serán una fiesta conmigo,
    todos los haré especiales para tí.
    No estarás triste porque haré lo imposible por hacerte sonreír,
    crearé milagros cuando no veas salida,
    y amaneceres cuando te hayas dormido.

    Así me enamoró,
    con la verdad entonada en sus palabras
    y una mirada infinita que prometía en silencio,
    todo su amor.


    Alberto Bonitas palabras... Afortunada de saber expresar esos sentimientos, más afortunada la persona que los inspira...
    14/01/2018
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    12 ene   Zaragoza

    Que te toque el alma me pides...
    róbame con un beso el aliento,
    siénteme cómo lloro por dentro,
    suspira y cúbreme mientras me dices...
    que te toque el alma.


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    09 ene   Zaragoza

    Silencio...

    ese instante en el que antes de amarnos, 

    sin palabras,

    nos decimos todo.



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    08 ene   Zaragoza

    Vivo, siento y presiento,
    me olvido,sueño, camino,
    transcurro una existencia
    sin saber muy bien de donde vine;
    sé que inventando cada día,
    mirándome hacia adentro,
    creando lo imposible,
    conoceré mi esencia.


  • Os doy a conocer este poema en castúo, reflejo de la diversidad de españa.

    01 oct   Zaragoza

    Os doy a conocer este poema en castúo. Como muestra de que en este país , todas sus regiones tienen sus propias lenguas y características partículares. Pero que porque en unas se hayan dejado de usar habitualmente, no quieren decir que sean inferiores o tengan menos historia que otras regiones. No caigamos en la trampa de creerse diferentes ni superiores a otros, ahora que prodigan los mesías con populismos baratos, nacionalismos anquilosados y soluciones basadas en federalismos que niegan una historia común de más de XX siglos de historia desde los tiempos de Viriato .... seamos menos terruño y más del mundo.  

    https://youtu.be/4Fh9cwTPgWw

    LA NACENCIA

    I
    Bruñó los recios nubarrones pardos
    la luz del sol que s´agachó en un cerro,
    y las artas cogollas de los árboles
    d´un coló de naranjas se tiñeron.

    A bocanás el aire nos traía
    los ruídos d´alla lejos
    y el toque d´oración de las campanas
    de l´iglesia del pueblo.

    Ibamos dambos juntos, en la burra,
    por el camino nuevo,
    mi mujé mu malita,
    suspirando y gimiendo.

    Bandás de gorriatos montesinos
    volaban, chirrïando por el cielo,
    y volaban pal sol qu´en los canchales
    daba relumbres d´espejuelos.

    Los grillos y las ranas
    cantaban a lo lejos,
    y cantaban tamién los colorines
    sobre las jaras y los brezos,
    y roändo, roändo, de las sierras
    llegaba el dolondón de los cencerros.

    ¡Qué tarde más bonita!
    ¡Qu´anochecer más güeno!
    ¡Qué tarde más alegre
    si juéramos contentos!...
    - No pué ser más- me ijo- vaite, vaite
    con la burra pal pueblo,
    y güervete de priesa con l´agüela,
    la comadre o el méico -.

    Y bajó de la burra poco a poco,
    s´arrellenó en el suelo,
    juntó las manos y miró p´arriba,
    pa los bruñíos nubarrones recios.

    ¡Dirme, dejagla sola,
    dejagla yo a ella sola com´un perro,
    en metá de la jesa,
    una legua del pueblo...
    eso no! De la rama
    d´arriba d´un guapero,
    con sus ojos roendos
    nos miraba un mochuelo,
    un mochuelo con ojos vedriaos
    como los ojos de los muertos...
    ¡No tengo juerzas pa dejagla sola!
    ¿pero yo de qué sirvo si me queo?

    La burra, que rroía los tomillos
    floridos del lindero
    carcaba las moscas con el rabo;
    y dejaba el careo,
    levantaba el jocico, me miraba
    y seguía royendo.
    ¿Qué pensará la burra
    si es que tienen las burras pensamiento?

    Me juí junt´a mi Juana,
    me jinqué de roillas en el suelo,
    jice por recordá las oraciones
    que m´enseñaron cuando nuevo.
    No tenía pacencia
    p´hacé memoria de los rezos...
    ¿Quién podrá socorregla si me voy?
    ¿Quién va po la comadre si me queo?

    Aturdio del tó gorví los ojos
    pa los ojos reondos del mochuelo;
    y aquellos ojos verdes,
    tan grandes, tan abiertos,
    qu´otras veces a mí me dieron risa,
    hora me daban mieo.
    ¿Qué mirarán tan fijos
    los ojos del mochuelo?

    No cantaban las ranas,
    los grillos no cantaban a lo lejos,
    las bocanás del aire s´aplacaron,
    s´asomaron la luna y el lucero,
    no llegaba, roändo, de las sierras
    el dolondón de los cencerros...
    ¡Daba tanta quietú mucha congoja!
    ¡Daba yo no sé qué tanto silencio!

    M´arrimé más pa ella;
    l´abrasaba el aliento,
    le temblaban las manos,
    tiritaba su cuerpo...
    y a la luz de la luna eran sus ojos
    más grandes y más negros.

    Yo sentí que los míos chorreaban
    lagrimones de fuego.
    Uno cayó roändo,
    y, prendío d´un pelo,
    en metá de su frente
    se queó reluciendo.
    ¡Qué bonita y qué güena!
    ¿quién pudiera sé méico?

    Señó, tú que lo sabes
    lo mucho que la quiero.
    Tú que sabes qu´estamos bien casaos,
    Señó, tú qu´eres güeno;
    tú que jaces que broten las simientes
    qu´echamos en el suelo;
    tú que jaces que granen las espigas,
    cuando llega su tiempo;
    tú que jaces que paran las ovejas,
    sin comadres, ni méicos...
    ¿por qué, Señó, se va morí mi Juana,
    con lo que yo la quiero,
    siendo yo tan honrao
    y siendo tú tan güeno?...

    ¡Ay! qué noche más larga
    de tanto sufrimiento;
    ¡qué cosas pasarían
    que decilas no pueo!
    Jizo Dios un milagro;
    ¡no podía por menos!

    II

    Toito lleno de tierra
    le levanté del suelo,
    le miré mu despacio, mu despacio,
    con una miaja de respeto.
    Era un hijo, ¡mi hijo!,
    hijo dambos, hijo nuestro...
    Ella me le pedía
    con los brazos abiertos,
    ¡Qué bonita qu´estaba
    llorando y sonriyendo!

    Venía clareando;
    s´oïan a lo lejos
    las risotás de los pastores
    y el dolondón de los cencerros.
    Besé a la madre y le quité mi hijo;
    salí con él corriendo,
    y en un regacho d´agua clara
    le lavé tó su cuerpo.
    Me sentí más honrao,
    más cristiano, más güeno,
    "bautizando" a mi hijo como el cura
    bautiza los muchachos en el pueblo.

    Tié que ser campusino,
    tié que ser de los nuestros,
    que por algo nació baj´una encina
    del camino nuevo.

    Icen que la nacencia es una cosa
    que miran los señores en el pueblo;
    pos pa mí que mi hijo
    la tié mejor que ellos,
    que Dios jizo en presona con mi Juana
    de comadre y de méico.

    Asina que nació besó la tierra,
    que, agraecía, se pegó a su cuerpo;
    y jue la mesma luna
    quien le pegó aquel beso...
    ¡Qué saben d´estas cosas
    los señores aquellos!

    Dos salimos del chozo,
    tres golvimos al pueblo.
    Jizo Dios un milagro en el camino:
    ¡no podía por menos!

    Luis Chamizo

    https://youtu.be/1swSWS3pZNI





  • Os doy a conocer este poema en castúo, reflejo de la diversidad de españa.

    01 oct   Zaragoza

    Os doy a conocer este poema en castúo. Como muestra de que en este país , todas sus regiones tienen sus propias lenguas y características partículares. Pero que porque en unas se hayan dejado de usar habitualmente, no quieren decir que sean inferiores o tengan menos historia que otras regiones. No caigamos en la trampa de creerse diferentes ni superiores a otros, ahora que prodigan los mesías con populismos baratos, nacionalismos anquilosados y soluciones basadas en federalismos que niegan una historia común de más de XX siglos de historia desde los tiempos de Viriato .... seamos menos terruño y más del mundo.  

    https://youtu.be/4Fh9cwTPgWw

    LA NACENCIA

    I
    Bruñó los recios nubarrones pardos
    la luz del sol que s´agachó en un cerro,
    y las artas cogollas de los árboles
    d´un coló de naranjas se tiñeron.

    A bocanás el aire nos traía
    los ruídos d´alla lejos
    y el toque d´oración de las campanas
    de l´iglesia del pueblo.

    Ibamos dambos juntos, en la burra,
    por el camino nuevo,
    mi mujé mu malita,
    suspirando y gimiendo.

    Bandás de gorriatos montesinos
    volaban, chirrïando por el cielo,
    y volaban pal sol qu´en los canchales
    daba relumbres d´espejuelos.

    Los grillos y las ranas
    cantaban a lo lejos,
    y cantaban tamién los colorines
    sobre las jaras y los brezos,
    y roändo, roändo, de las sierras
    llegaba el dolondón de los cencerros.

    ¡Qué tarde más bonita!
    ¡Qu´anochecer más güeno!
    ¡Qué tarde más alegre
    si juéramos contentos!...
    - No pué ser más- me ijo- vaite, vaite
    con la burra pal pueblo,
    y güervete de priesa con l´agüela,
    la comadre o el méico -.

    Y bajó de la burra poco a poco,
    s´arrellenó en el suelo,
    juntó las manos y miró p´arriba,
    pa los bruñíos nubarrones recios.

    ¡Dirme, dejagla sola,
    dejagla yo a ella sola com´un perro,
    en metá de la jesa,
    una legua del pueblo...
    eso no! De la rama
    d´arriba d´un guapero,
    con sus ojos roendos
    nos miraba un mochuelo,
    un mochuelo con ojos vedriaos
    como los ojos de los muertos...
    ¡No tengo juerzas pa dejagla sola!
    ¿pero yo de qué sirvo si me queo?

    La burra, que rroía los tomillos
    floridos del lindero
    carcaba las moscas con el rabo;
    y dejaba el careo,
    levantaba el jocico, me miraba
    y seguía royendo.
    ¿Qué pensará la burra
    si es que tienen las burras pensamiento?

    Me juí junt´a mi Juana,
    me jinqué de roillas en el suelo,
    jice por recordá las oraciones
    que m´enseñaron cuando nuevo.
    No tenía pacencia
    p´hacé memoria de los rezos...
    ¿Quién podrá socorregla si me voy?
    ¿Quién va po la comadre si me queo?

    Aturdio del tó gorví los ojos
    pa los ojos reondos del mochuelo;
    y aquellos ojos verdes,
    tan grandes, tan abiertos,
    qu´otras veces a mí me dieron risa,
    hora me daban mieo.
    ¿Qué mirarán tan fijos
    los ojos del mochuelo?

    No cantaban las ranas,
    los grillos no cantaban a lo lejos,
    las bocanás del aire s´aplacaron,
    s´asomaron la luna y el lucero,
    no llegaba, roändo, de las sierras
    el dolondón de los cencerros...
    ¡Daba tanta quietú mucha congoja!
    ¡Daba yo no sé qué tanto silencio!

    M´arrimé más pa ella;
    l´abrasaba el aliento,
    le temblaban las manos,
    tiritaba su cuerpo...
    y a la luz de la luna eran sus ojos
    más grandes y más negros.

    Yo sentí que los míos chorreaban
    lagrimones de fuego.
    Uno cayó roändo,
    y, prendío d´un pelo,
    en metá de su frente
    se queó reluciendo.
    ¡Qué bonita y qué güena!
    ¿quién pudiera sé méico?

    Señó, tú que lo sabes
    lo mucho que la quiero.
    Tú que sabes qu´estamos bien casaos,
    Señó, tú qu´eres güeno;
    tú que jaces que broten las simientes
    qu´echamos en el suelo;
    tú que jaces que granen las espigas,
    cuando llega su tiempo;
    tú que jaces que paran las ovejas,
    sin comadres, ni méicos...
    ¿por qué, Señó, se va morí mi Juana,
    con lo que yo la quiero,
    siendo yo tan honrao
    y siendo tú tan güeno?...

    ¡Ay! qué noche más larga
    de tanto sufrimiento;
    ¡qué cosas pasarían
    que decilas no pueo!
    Jizo Dios un milagro;
    ¡no podía por menos!

    II

    Toito lleno de tierra
    le levanté del suelo,
    le miré mu despacio, mu despacio,
    con una miaja de respeto.
    Era un hijo, ¡mi hijo!,
    hijo dambos, hijo nuestro...
    Ella me le pedía
    con los brazos abiertos,
    ¡Qué bonita qu´estaba
    llorando y sonriyendo!

    Venía clareando;
    s´oïan a lo lejos
    las risotás de los pastores
    y el dolondón de los cencerros.
    Besé a la madre y le quité mi hijo;
    salí con él corriendo,
    y en un regacho d´agua clara
    le lavé tó su cuerpo.
    Me sentí más honrao,
    más cristiano, más güeno,
    "bautizando" a mi hijo como el cura
    bautiza los muchachos en el pueblo.

    Tié que ser campusino,
    tié que ser de los nuestros,
    que por algo nació baj´una encina
    del camino nuevo.

    Icen que la nacencia es una cosa
    que miran los señores en el pueblo;
    pos pa mí que mi hijo
    la tié mejor que ellos,
    que Dios jizo en presona con mi Juana
    de comadre y de méico.

    Asina que nació besó la tierra,
    que, agraecía, se pegó a su cuerpo;
    y jue la mesma luna
    quien le pegó aquel beso...
    ¡Qué saben d´estas cosas
    los señores aquellos!

    Dos salimos del chozo,
    tres golvimos al pueblo.
    Jizo Dios un milagro en el camino:
    ¡no podía por menos!

    Luis Chamizo

    https://youtu.be/q_PqIVBiVMw





  • CON LA SIMPLE PALABRA

    21 jun   Zaragoza

    Con la simple palabra de hablar todos los días,
    que es tan noble que nunca llegará a ser vulgar,
    voy diciendo estas cosas que casi no son mías,
    así como las playas casi no son mar.

    Con la simple palabra con que se cuenta un cuento,
    que es la vejez eterna de la eterna niñez,
    la ilusión, como un árbol que se deshoja al viento,
    muere con la esperanza de nacer otra vez.

    Con simple palabra te ofrezco lo que ofreces,
    amor que apenas llegas cuando te has ido ya:
    Quien perfuma una rosa se equivoca dos veces,
    pues la rosa se seca y el perfume se va.

    Con la simple palabra que arde en su propio fuego,
    siento que en mí es orgullo lo que en otro es desdén:
    Las estrellas no existen en las noches del ciego,
    pero, aunque él no lo sepa, lo iluminan también.

    Y así, como un arroyo que se convierte en río,
    y que en cada cascada se purifica más,
    voy cantando este canto tan ajeno y tan mío,
    con la simple palabra que no muere jamás.

    José Ángel Buesa





  • Me gusta la poesía

    16 jun   Zaragoza

    Me gusta la poesía, Ya lo creo que me gusta.  Os deejo el enlace de mi blog de poemas.  Espero que os guste.  Saludicos.

    http://carpin-lacharrada.blogspot.com.es/



  • Igualmente que yo

    13 mar   Zaragoza

    Busco algo diferente gente que le guste la poesia tengan el don de escribir una en una escena diferente ala de antes , manchar la ciudad de papel poetico y envolver el mundo de paz escrita

    Quien se apunta?

    Whatsapp 622044985 y haremos grupo 

    Os espero escribiendo un verso



  • conocer gente que le guste escribir poesías

    31 oct   Zaragoza

    Busco conocer gente a la que le guste escribir poesías y a través de ahí ir formando una amistad. También me gusta mucho la música en general, toco la guitarra y me gusta pasear.



    Javier No, no tengo grupo formado. Te interesaría intentar formar uno?
    03/02/2017
    Javier Si quieres me puedes escribir al WhatsApp y hablamos
    03/02/2017
    Javier Ok, ahora lo hablamos
    03/02/2017
  • HOY ME HE LEVANTADO CON GANAS DE VIVIR

    09 mar   Zaragoza

    Busco gente que quiera salir a hacer footing, asi como tambien  que le guste hablar de poesia y quiera salir a bailar, aprender o bien  garitos donde se puedan bailar salsa,bachata en fin ritmos látinos.



    Espero ampliar mi circulo de amistades, y si es haciendo cosas en comun, con respecto a mis preferencias  aún mejor.




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